PUTIN Y EL ZORRO EN EL TABLERO ROTO

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  ¿Por qué la guerra de Ucrania no ha concluido? causas, derrotas y el mundo que vendrá Escrito por Ruben Felix Galvano  Introducción En las redes sociales, Putin es presentado como un hombre completo: artista marcial, militar, espía, un James Bond de la KGB. El 24 de febrero de 2022, Vladímir Putin ordenó la mayor invasión terrestre en Europa desde 1945. Esperaba una operación de días: decapitar Kyiv, instalar un gobierno dócil y restaurar la influencia rusa sobre lo que considera su patio trasero histórico. Casi cinco años después, el resultado es otro: una guerra de desgaste que ha reconfigurado la seguridad europea, reactivado la OTAN, rearmado a Alemania y empujado a Rusia hacia los brazos de China. Este ensayo examina las causas del conflicto, la figura de Putin leída a través de Maquiavelo y Sun Tzu, las razones del fracaso ruso, el impacto de las sanciones, el papel de Estados Unidos y la OTAN, y los escenarios que definirán el orden posterior. 1. Las causas: un confli...

Yo soy

 


Yo no soy lo que me pasó,

aunque sé que fue mucho el dolor que me cruzó.

La vida me ha cortado, como un lienzo pintado con un cuchillo. 

No soy la suma de ninguna de mis tristezas.

Aunque soportar tantos dolores debería ser premiado como proeza,

una medalla olímpica al sufrimiento me la he ganado… pero no la quiero.


No soy las palabras soltadas,

ni las veces que el mundo me encasilló.

No soy el desprecio que he recibido,

ni la multitud de miradas que me han lastimado.

No soy ninguna de las burlas ni mentiras.

Y aunque algunas fueron bien dichas,

no soy la suma de mis desdichas.


Soy lo que Dios dice que soy:

su hijo, adoptado por la sangre de Cristo (Juan 1:12; Efesios 1:5).

Soy como Él me mira, como Él me llama:

nación santa, real sacerdocio, pueblo adquirido por Dios (1 Pedro 2:9).

No estoy solo ni estaré vencido,

pues Aquel que puso límites al mar está conmigo (Job 38:10-11; Isaías 43:2).


No soy ninguno de mis logros.

Si los tengo, los agradezco,

pues no los merezco: son por su gracia,

y si Él me los pide, los dono (1 Corintios 4:7).


No soy ninguna de mis palabras.

Aunque suenen brillantes, son plomo.

Nadie se salva por obras,

menos por palabras bonitas.

Ser íntegro es todo (Efesios 2:8-9; Proverbios 10:9).


No soy ninguno de mis talentos.

Aunque parezcan ciertos, no son míos:

son un préstamo (Mateo 25:14-30).

Soy lo que Dios dice que soy: su mayordomo,

un vaso de barro con un tesoro que no me pertenece (2 Corintios 4:7).


Soy una casa de barro que, por su gracia, es un palacio (2 Timoteo 2:20-21).

Soy un proyecto de Dios, una promesa en cumplimiento.

El que comenzó la buena obra en mí la perfeccionará con el tiempo(Filipenses 1:6).

Nada se le escapa. Él lo logrará (Romanos 8:28).


No soy lo que me cuesta, ni lo que me limita.

Abro mis palabras, oro en silencio,

clamo al cielo,

y mi Padre me hace upa,

me reconcilia con el cielo (Romanos 8:15-16; Lucas 15:20).


Soy lo que Dios dice que soy,

aun cuando su Palabra corta…

porque después, con su otra mano, me venda (Hebreos 4:12; Oseas 6:1).


Soy su hijo. Y eso es definitivo. (Gálatas 4:6-7)

Ruben felix Galvano 

Comentarios

  1. Muy bueno profe siga x ese sendero que aunque largo y estecho es el correcto y verdadero
    La verdad que perdura y traspasa aunque la vida se pasa, cortante como estaca dicha con firmeza se destaca

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