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Mostrando entradas de agosto, 2026

Cinco piedritas: La historia del ministerio D.A.S.

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  Escrito por Rubén Félix Galvano Las piedras de David David, antes de enfrentarse a Goliat, ya había confiado en Dios muchas veces, como escribió en el Salmo: «Jehová es mi pastor; nada me faltará.» Salmos 23:1 (RVR1960) Por eso, antes de enfrentarse a Goliat, buscó cinco piedritas. En esa intención, Dios lo guió a encontrar la piedra adecuada que vencería a Goliat. Dios podría usar cualquier piedra para vencer a Goliat, pero David, que sabía usar la honda, sabía que tenía que elegir las piedras adecuadas. Para vencer al gigante, él sabía que la honda la dirigía Dios y le iba a dar la victoria. La Biblia dice: «Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.» 1 Samuel 17:40 (RVR1960) Si bien él sintió un llamado, pero eso no le quitó la responsabilidad de elegir las piedras, de ser ordenado, de apuntar, de preparar la honda, de pararse frente al gi...

San Martín: la vida de un hombre que supo cuándo luchar y cuándo retirarse

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  La patria no necesita que un hombre sea indispensable; necesita hombres capaces de hacer lo necesario y después saber hacerse a un lado. Escrito por Rubén Felix Galvano  Cuando pensamos en José de San Martín solemos pensar en el cruce de los Andes, en Chacabuco, Maipú y la independencia de Chile y Perú. Pero detrás del general hay algo todavía más interesante: un hombre que supo, mejor que casi nadie en su época, cuándo luchar y cuándo retirarse. Un niño formado durante décadas José Francisco de San Martín nació en Yapeyú en 1778 y de niño viajó con su familia a España. Allí ingresó al Real Seminario de Nobles de Madrid, donde recibió una formación amplia —francés, latín, retórica, matemáticas, esgrima— antes de convertirse en soldado. En 1789, con once años, ingresó como cadete en el ejército español y permaneció en él más de dos décadas, combatiendo contra Francia y destacándose en la batalla de Bailén (1808). Cuando regresó a América en 1812, no era un improvisado: tenía ...

¿Qué es un millón de dólares? Un texto sobre las clases sociales y la desigualdad

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 Escrito por Rubén Felix Galvano  Cuando yo tenía 8 años, un día mi padre tuvo su mejor día de trabajo. Logró ganar 500 dólares en un día, en ese entonces en Argentina un dólar equivalía un peso argentino.  Recuerdo que nos llevó a comer pizzas y tomar un helado. Ese día lo recuerdo muy bien  porque llego muy tarde de trabajar y mi mamá estaba preocupada, y cuando volvió con el carrito de pochoclos vacío, tenía una sonrisa enorme.  Yo creo que para cualquier trabajador en todo el mundo hacer 500 dólares en un día es un excelente día de trabajo.  Ahora bien para esa misma época la actriz y conductora de televisión más popular,  Susana Giménez, ganaba un millón de dólares al mes, un total de unos 50 mil dólares por programa, que salía de lunes a viernes.   Esto me llevó a preguntarme algo ¿Qué es un millón de dólares? En cierta forma no me pregunto la cantidad, sino lo que significa socialmente ese dinero. Porque para llegar a esa cifra debería...

Dios es el héroe de la humanidad

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  Escrito por Rubén Felix Galvano  Al leer la palabra, en específico cualquier porción del Antiguo Testamento, nos encontramos que la motivación de la historia es el conflicto, y los hombres que lo enfrentan solo tienen una herramienta, su fe en Dios, que con su intervención a través de una palabra, una visión, un milagro o una orden, encamina la resolución de los conflictos. Dios es el héroe del pueblo hebreo, y los patriarcas, hombres que aprendieron a caminar cada uno a su manera, relacionándose de manera singular y personal con el creador. Walter Brueggemann sostiene que el Antiguo Testamento debe leerse como una gran narración teológica en la que Dios es el sujeto activo de la historia, mientras que Israel aparece como un socio ambiguo, muchas veces infiel. La trama bíblica no avanza por la coherencia moral del pueblo, sino por la fidelidad obstinada de Dios, que rehúsa abandonar su proyecto aun frente al fracaso humano. En este sentido, Dios es el verdadero protagonista ...