¿Qué es lo que está pasando en el océano Atlántico? Las causas detrás del Gran Cinturón de Sargazo.

 

La reciente aparición de una mancha marrón gigante en el Atlántico pone en jaque a la región. Más allá del cambio climático, la ciencia apunta a un proceso de "eutrofización oceánica" impulsado por el modelo agrícola industrial y el vertido masivo de nutrientes.


Escrito por Ruben Felix Galvano 


En estos días de enero del recién estrenado 2026, una de las noticias que ha llamado la atención de la prensa es la reciente aparición de una amplia mancha marrón en el océano Atlántico. Las imágenes recolectadas y verificadas por la NASA y medios de comunicación, fallan al explicar este fenómeno llamado “El Gran Cinturón de Sargazo” que se extiende desde las costas de África hasta el Caribe y el golfo de México. (NASA,2018)

El Gran Cinturón de Sargazo, una banda de algas flotantes, que ha sido observado de forma recurrente desde el año 2011, incrementándose en su extensión y biomasa con el paso de los años. En mayo de 2025 llegó a 38 millones de toneladas, superando récords anteriores y convirtiéndose en un desafío ambiental de gran magnitud para la región atlántica tropical. (La Nación, 2026)


Este corredor marrón no es solo un “patrón visual” en los satélites. Es muy similar a la eutrofización que se observa ya desde hace más de una década en lagos y ríos. Este proceso tiene implicancias ecológicas, económicas y sanitarias, que explicaremos en este artículo. De acuerdo a las observaciones científicas, cuando el sargazo se acumula cerca de las costas, puede afectar el movimiento y la respiración de algunas especies marinas, además de dificultad para la navegación y el turismo costero. 




¿Qué es la eutrofización?: un fenómeno ya observado en lagos


Antes de analizar por qué ocurre un fenómeno asi en el océano Atlántico, conviene entender el proceso de eutrofización, que es más común en sistemas de agua dulce.

 La eutrofización ocurre cuando un cuerpo de agua recibe un aporte excesivo de nutrientes inorgánicos, especialmente nitrógeno (N) y fósforo (P), lo que provoca un crecimiento descontrolado de algas y otros microorganismos fotosintéticos. Estos nutrientes suelen llegar al agua por actividades humanas, como el uso intensivo de fertilizantes agrícolas, descargas de aguas residuales, vertidos industriales y escorrentía urbana. (iAGUA,2018)

El ecólogo David Schindler, una de las principales autoridades en estudios de eutrofización, demostró experimentalmente que el aumento de fósforo proveniente de actividades humanas es un factor clave en la degradación de lagos y embalses (Schindler, 1974). Desde entonces, numerosos estudios han confirmado que la agricultura intensiva, el uso masivo de fertilizantes y los efluentes cloacales son las principales fuentes de estos nutrientes.

Según el limnólogo Robert Wetzel en su documento sobre eutrofización también señala que este proceso hace que aumente la “generación de biomasa” en lagos y embalses, lo cual inicialmente se traduce en más algas y plantas acuáticas, pero luego consume el oxígeno disuelto en el agua y puede provocar la muerte de peces y otros organismos que necesitan oxígeno para sobrevivir. Siendo esto la principal causa de degradación de los ecosistemas acuáticos. 


En muchos lagos y ríos del mundo, incluyendo grandes cuencas argentinas y del Cono Sur, las autoridades ambientales han observado floraciones algales abundantes vinculadas a este mismo proceso. Las lagunas y ríos muestran colores verdosos y un excedente de acumulación de algas debido a nutrientes que ingresan desde la agricultura por la influencia de los fertilizantes y aguas servidas, con consecuencias que van desde la pérdida de transparencia hasta mortandad de peces. (FAUBA, 2004)

Un caso paradigmático es el del Lago Erie, en América del Norte, donde el incremento del uso de fertilizantes agrícolas en su cuenca provocó floraciones algales tóxicas recurrentes, afectando el suministro de agua potable y la pesca. Investigaciones publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences demostraron que el resurgimiento de estas floraciones está directamente vinculado al modelo agrícola dominante (Michalak et al., 2013). La problemática fue ampliamente difundida por medios internacionales, alertando sobre los riesgos ambientales y sanitarios asociados.

En Argentina, procesos similares se han observado en el río Paraná y en lagunas pampeanas, donde proliferaciones de cianobacterias han sido asociadas al escurrimiento de nutrientes y agroquímicos provenientes de la agricultura industrial, según informes de organismos científicos nacionales como CONICET e INIDEP.


¿Por qué se da algo parecido en el océano?

El océano Atlántico es muy diferente de un lago. Se trata de un sistema gigantesco, con corrientes marinas, grandes masas de agua y un movimiento constante. Sin embargo, como muestra la evidencia satelital, proliferaciones masivas de algas también pueden ocurrir allí. El fenómeno del Gran Cinturón de Sargazo es exactamente eso: una enorme acumulación de macroalgas marrones (sargazo) que se extiende por miles de kilómetros, visible desde el espacio. 


Esta acumulación de algas en ciertas zonas del océano es explicada por la oceanografía moderna, que ha demostrado que existen zonas de convergencia, especialmente en los grandes giros subtropicales de las corrientes marinas, donde el movimiento horizontal del agua es limitado y se favorece la acumulación de materia orgánica, nutrientes y contaminantes, como las “islas de basura”.

Los científicos han observado que la aparición recurrente del cinturón de sargazo desde 2011 puede asociarse a condiciones oceanográficas particulares, incluidas las corrientes y patrones de viento que favorecen el transporte y concentración de estas algas. Pero no explica de manera completa ni por qué el aumento en la disponibilidad de nutrientes. Por lo tanto las investigaciones recientes de la Universidad de California indican que las macroalgas del gran cinturón muestran un contenido más alto de nitrógeno y fósforo en comparación con las poblaciones naturales de sargazo en el Mar de los Sargazos, lo que sugiere que están siendo nutridas por procesos que aumentan la disponibilidad de estos compuestos en el océano Atlántico tropical, como sucede en los ríos y lagos del continente. (University of South Florida, 2023)


Estos nutrientes pueden provenir tanto de las aguas profundas del océano, que aportan fósforo a la superficie a través del afloramiento, como de procesos relacionados con la actividad humana que incrementan el nitrógeno disponible, incluyendo la escorrentía agrícola y otros vertidos relacionados con el uso de fertilizantes y contaminación terrestre que llega al mar, para poder saber si la fuente es natural o por la actividad humana sólo debemos analizar si en la fauna oceánica aparecen los mismos patrones químicos. 

Si las algas son más abundantes y nutritivas debido a residuos agrícolas, deberíamos encontrar cambios en organismos que se alimentan directa o indirectamente de ellas.


Comparación con la eutrofización continental


La idea de que este fenómeno es comparable a una eutrofización oceánica tiene sentido porque en ambos casos los nutrientes adicionales estimulan el crecimiento masivo de organismos fotosintéticos. En los lagos, la entrada excesiva de nitrógeno y fósforo estimula las algas hasta consumir el oxígeno y causar la muerte de peces. En el océano, el sargazo crece tanto que forma estructuras flotantes masivas, que pueden alterar la dinámica del ecosistema y consumir oxígeno al descomponerse, generando consecuencias negativas en los niveles más bajos de la cadena trófica. 

Esto fue comprobado por la Universidad de California con diversos estudios científicos han encontrado que los tejidos de macroalgas como el sargazo en el cinturón atlántico tienen contenido enriquecido de nitrógeno y fósforo en comparación con poblaciones naturales, lo que sugiere un aumento de estos nutrientes en el ambiente marino que las alimenta, también estos componentes se observan en peces, moluscos y varios animales que pertenecen a la fauna marina.


Por lo tanto se ha demostrado la relación entre los nutrientes añadidos por la agricultura, aguas residuales o escorrentía y el incremento de las algas hasta alterar la cadena trófica, afectando los organismos marinos. Aunque los océanos bastos y pueden existir causas variadas, la presencia de nutrientes adicionales tiende a jugar un papel central. 


Conclusión: ¿cambio climático o modelo agrícola?


Si bien el cambio climático influye en las condiciones oceánicas —por ejemplo, al modificar la temperatura del agua o los patrones de circulación—, la evidencia disponible indica que el aumento de nutrientes, muchos de ellos derivados de actividades humanas como la agricultura intensiva, está directamente asociado con la proliferación masiva de algas como el sargazo. Esto sugiere que no puede desligarse este fenómeno de la manera de producir alimentos y de gestionar los desechos en el planeta. En otras palabras, el modelo de producción agrícola industrial, que utiliza grandes cantidades de fertilizantes y no siempre controla adecuadamente los aportes al ambiente, contribuye de manera significativa a estos fenómenos ambientales globales.

Si no cuidamos los océanos, terminaremos con la vida marina, de la cual el veinte porciento de la población mundial depende para alimentarse y también si alteramos la temperatura del mismo, generaremos cambios en los climas costeros donde se concentra más del cuarenta por ciento de la población mundial.


Así, más allá de los efectos del calentamiento global, está claro que nuestros sistemas de producción y consumo de nutrientes tienen consecuencias profundas en los océanos, y que si no se cambia este modelo, eventos como el Gran Cinturón de Sargazo serán cada vez más frecuentes y severos, con impactos ecológicos, económicos y sociales extendidos.


Bibliografía 

FAUBA. (s. f.). Los ríos y lagunas están cada vez más verdes. Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires.

https://noticias.agro.uba.ar/interes-general-news/los-rios-y-lagunas-estan-cada-vez-mas-verdes

iAgua. (s. f.). Eutrofización: causas, consecuencias y soluciones.

https://www.iagua.es/noticias/sewervac-iberica/eutrofizacion-causas-consecuencias-y-soluciones

La Nación. (2026). Apareció una franja marrón entre el océano Atlántico y África: esta es la explicación.

https://www.lanacion.com.ar/

NASA. (2018). A massive seaweed bloom in the Atlantic. Earth Observatory.

https://science.nasa.gov/earth/earth-observatory/a-massive-seaweed-bloom-in-the-atlantic/

ScienceDaily. (2025). Nutrient inputs linked to massive Atlantic sargassum blooms.

https://www.sciencedaily.com/

University of South Florida. (2023). Study identifies nutrients as driver of the Great Atlantic Sargassum Belt.

https://www.usf.edu/marine-science/news/2023/study-identifies-nutrients-as-driver-of-the-great-atlantic-sargassum-belt.aspx

Wetzel, R. G. (2001). Limnology: Lake and River Ecosystems (3.ª ed.). Academic Press.




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